© Juan Agustí 2018 

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VIENA

diA 2: sábado, 22 de octubre

En un viaje de seis días, si no eres estudiante ni jubilado y quieres visitar una gran cantidad de sitios, lo mejor es adquirir la Vienna Pass. Parece caro en principio, pero se consigue un considerable ahorro a la larga. Con ello, también se consigue evitar las colas y las esperas. Una guía que se adjunta con la tarjeta indica cuales son las visitas a las que aplica y como llegar hasta ellas.

Para el transporte hacen falta otra tarjeta: un pase para todos los transportes públicos (Vienna Ticket)puede ser de 24,48 o 72 horas. En nuestro caso, hicieron falta dos de 72 horas. Vienna Pass incluye el uso ilimitado de los autobuses turísticos (hop on/hop-off)pero como su horario se limita de 9:30 a 16:30, no resultan prácticos para desplazarse. 

El coste total por persona de la Viena Pass y las dos Vienna Ticket es de 114€. En el recorrido que haremos a lo largo de estos seis días, el coste de las entradas sería de 146,90€, así que el ahorro fue de 35,90€ por persona, sin contar que el transporte está incluido. Podría haber sido mayor, incluso.  

Nuestro primer destino era la Iglesia Votiva (Votivkirche). Para llegar hasta allí, partiendo desde nuestro hotel, lo mejor era andar los escasos doscientos metros que nos separaban de la estación de metro de Schwedenplatz, tomando la línea 4 hasta Schottenring (a una estación de distancia) y allí, hacer transbordo, tomando la línea 2 hasta Schottentor (otra estación).

Al salir del metro, destaca la grandiosidad de la Roosvelplatz, rodeada de grandes avenidas. La Universidad queda a la izquierda. La iglesia está junto al Sigmund Freud Park.

Votivkirche

Rooseveltplatz

Esta iglesia es uno de los símbolos de la ciudad. El 18 de febrero de 1853, el emperador Francisco José, que contaba con 23 años, paseaba por el bastión cuando fue atacado con un cuchillo por el sastre húngaro János Libenyi. La leyenda dice que fue el cuello alto del emperador el que le salvó la vida, sufriendo tan sólo una leve herida.

Como agradecimiento a Dios por haber salvado la vida del emperador, se decidió construir una iglesia. El concurso para su construcción fue ganado por el arquitecto Heinrich Ferstel. Es de estilo neogótico y tiene tres naves (1856-1879). Su modelo es la catedral de Colonia. Las dos torres gemelas situadas a ambos lados de la fachada llegan hasta los 99 metros de altura (lo que la colocan como la segunda iglesia en altura de Viena, después de la catedral). 

http://www.votivkirche.at

El siguiente destino será la Schottenkirche, la Iglesia de los Escoceses, que debe su nombre a la existencia de un convento de monjes irlandeses que llegaron a Viena en el siglo XII y que, por error, fueron denominados escoceses. Desde la Votivkirche apenas hay setecientos metros, por lo que se puede ir andando de un lugar a otro. Se vuelve a la parada del metro y se toma la Schottengasse, que termina desembocando en la bonita plaza del Freyung

Museum im Schottenstift

Freyung, 6

La Iglesia de los Escoceses alberga el Museo de los Escoceses. Tiene un horario corto: sólo abre de martes a sábado de 11:00 a 17:00, por lo que era una buena ocasión para visitarlo. Yo, que soy extremadamente pesado con los museos, creo que con una hora hay de sobra para verlo tranquilamente.

Lo más importante del museo es el Wienen Schottenaltar, altar gótico de 1480 del que se conservan 21 de sus 24 piezas, que relatan la vida de la Virgen y de Jesucristo. Una de ellas contiene una representación de la Viena medieval que se considera la vista más antigua de la ciudad.

El museo contiene obras de los siglos XV a XIX. La colección incluye varios Rubens interesantes ejemplos de pintura del periodo Biedermeier de autores como Thomas Ender o Johann Peter Kraft. Si quieres conocer el museo más en detalle, le he dedicado una entrada en mi blog Arte a las ocho.

http://www.schotten.wien

Continuamos caminando hacia la Am Hof Platz,la más grande la zona. Rodeada de edificios de los siglos XVI y XVII,lo que llamó en seguida nuestra atención fue el Adventmarkt, un pequeño mercadillo de artesanía navideña. En el centro de la plaza se encuentra la Mariensäule, una columna barroca. Además de la iglesia que presta su nombre a la plaza, a su lado se encuentra el Palais Collato, lugar donde Mozart dio su primer concierto, con seis años. 

Peterskirche

Petersplatz, 6

Barroco tardío, obra maestra de Gabriel Montani y Lukas von Hildebrandt, con un impresionante fresco en la cúpula realizado por Johann Michael Rottmayr (1714). En realidad, la iglesia es muy antigua (se dice que fue fundada por Carlomagno), la reforma barroca tuvo lugar entre 1703 y 1715.

http://www.peterskirche.at

Imposible no proseguir callejeando por la concurrida zona del Graben, la alargada plaza, auténtico centro comercial de la ciudad. Esta plaza, decorada con dos fuentes, alberga en el centro la  Pestsäule, columna de la peste de 1679. Tan atestada estaba zona un sábado por la mañana, que para comer decidimos volver al Freyung, ya que había puestos callejeros  muy agradables y apetecibles.

La tarde no fue tan fructífera como la mañana: todo salió mal. Pensábamos ir a la catedral, pero había tanta gente que pensamos que lo mejor era dejarlo para otro día. Pensamos en dar un paseo en por el Danubio, ya que es una opción incluida en el Viena Pass. Sin embargo, los horarios no coincidían con lo que tenía planeado, así que todo quedo en un paseo, comenzando en Schwedenplatz.

Desde Schwedenplatz  hay una estrecha escalinata de piedra que da a la Griechenstrasse (calle griega, en homenaje a la comunidad que se asentó en Viena a principios del siglo XX), una calle pequeña formada por edificios bajos, que desemboca en Flesichmarkt, al lado de un edificio cubierto de hiedra: el Griechenbesil, una de las tabernas mas anitugas de Viena, que data de 1447.

Iglesia de la comunidad  griega de Viena. Construida entre 1782 y 1787 por P. Mollner. La fachada neobizantina fue renovada por Teophilus Hansen en 1861.

Fleischmarkt, 7

Edificio art noveau cuyo propietario, Julius Meinl, fue un famoso importador de café. En la fachada se pueden ver tres frisos que representan a exóticos nativos recogiendo café, al desembarco del café en el puerto y a los vieneses de clase alta degustándolo.

Iglesia de la orden dominicana, conocida también como Santa Maria Rotonda. Construida en estilo románico, sigue el ejemplo de las primeras iglesias barrocas de Roma. Destacan su órgano, las pinturas de la bóveda de cañón y los retablos de sus seis capillas. De las más bonitas que vi (y de las mas desconocidas)

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Con el cansancio acumulado, decidimos que lo mejor era dar un paseo en coche de caballos. No dábamos para más. La verdad es que resultó bastante redundante: ya habíamos paseado por la mayor parte de los sitios por los que pasamos. Sí, nos lo podíamos haber ahorrado. 

Cenamos en zum Basilisk (Schönlaterngasse 3), un sitio bonito y romántico, algo caro. Comida local, por tanto, demasiado contundente.

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